¿Qué pasa si no pago mi tarjeta de crédito? – Pregunta de un lector.

La tarjeta de crédito es una cómoda y práctica herramienta de pago que te permite realizar compras y pagar más adelante. Esto significa que compras a crédito y no de contado, teniendo así una holgura financiera positiva y favorable.

En realidad lo que sucede es que el banco te concede un préstamo que deberás cancelar según los plazos negociados. En palabras más simples, si haces una compra por 100 dólares, efectivamente le debes esa misma cantidad de dinero a la entidad bancaria; sin olvidar el recargo de intereses asociado a dicha transacción.

Cumplir los acuerdos de pago es vital, principalmente porque te permite gozar de un buen historial crediticio. Esto es importante al momento de solicitar un financiamiento mayor, bien sea para adquirir un vehículo, una casa, o cualquier otro bien que debido a su alto monto te obligue a “endeudarte”.

Pero te haz preguntado alguna vez, ¿qué pasa si no pagas tu tarjeta de crédito? Pues existen complicaciones asociadas a los retrasos en los pagos que debes conocer a profundidad, y acá te explico las más comunes para que las evites, o les hagas frente, según sea el caso:

1. Mayor tasa de interés a cancelar

Si haz autorizado al banco a debitarte automáticamente lo adeudado de la cuenta afiliada, y llegada la fecha de corte éste no consigue la liquidez necesaria para cubrir el monto pendiente, se te aplicará una mayor tasa de interés en las próximas cuotas. También es muy probable que sufras una penalización por impago.

2. Recargos por demora

Si han transcurrido dos o tres meses sin saldar lo adeudado, el banco se pondrá en contacto contigo –por teléfono o correo electrónico-, informándote de la situación. Por lo general sus agentes tienen a ofrecerte alguna solución, pero también están facultados a exigirte la cancelación de los pagos retrasados, los cuales incluyen altos recargos por demora.

En este lapso serán muy frecuentes las llamadas para recordarte lo que está pasando, y de hecho, el banco puede contactar a las referencias que incluiste al momento de solicitar la tarjeta de crédito, para notificarles que estás moroso. El fin de esto no es más que el de ejercerte mayor presión para que pagues cuanto antes.

3. Cuenta inhabilitada

Si tu último pago fue realizado hace unos seis meses o más, por lo regular la entidad bancaria procede a inhabilitar tu instrumento de pago, puesto que habrás dejado en evidencia que no puedes hacerle frente al monto que adeudas. Esto es algo manifiesto y tácito.

4. Imposibilidad de recibir préstamos en el futuro

Al menos en el corto o mediano plazo. Dependiendo de la deuda y de la gravedad del caso, es probable que no puedas recibir un préstamo en el futuro inmediato de ninguna banca pública o privada. Dejar de pagar tu tarjeta sepulta tu historial de crédito por un buen tiempo, haciendo que te resulte más complicado realizar compras por cantidades muy elevadas.

Esa situación es muy molesta porque además te obliga a cargar dinero en efectivo todo el tiempo –lo cual no es muy seguro- y a valerte de tu tarjeta de débito para hacer todos tus pagos.

Otras realidades

En líneas generales, estas son las principales consecuencias de no pagar a tiempo tu tarjeta de crédito. Muchos incurren en esta mala práctica porque no le dan a sus finanzas la importancia que merecen, pero lo cierto es que esto les genera más inconvenientes de lo esperado.

Asimismo, hay quienes consideran que no están obligados a pagar si no tienen los recursos necesarios, y dado que no se genera una acción legal transcendental, por esta causa le restan aún más cuidado del indicado.

Sí, es cierto que no se puede ir a la cárcel por moroso -a menos de que el deudor haya cometido algún delito para conseguir el crédito-, pero toda persona debe estar consciente de que asume un compromiso serio al momento de pedirle un préstamo a un banco.

Por ello, es necesario que seas organizado y cauteloso con tus pagos a fin de evitar costosas e innecesarias penalidades. Igualmente, es imperativo que sepas que tampoco pueden embargarte por no pagar, ya que este es un mito muy popular que genera temor y zozobra.

Sin embargo, si realmente llegas a la conclusión de que no puedes cancelar debes seguir los siguientes pasos:

Deja de usar la tarjeta.

Es muy común que la sobregires, es decir, que excedas el límite asignado. Esto genera un recargo de intereses más elevados que los ordinarios que se verá reflejado en las próximas cuotas a vencerse. Evita esta irregularidad dejando de usar tu tarjeta; más aún si estás seguro de que no lograrás pagar ni el monto regular ni el sobregiro.

Ten claro que sobregiras tu tarjeta cuando continúas haciendo pagos a pesar de haber alcanzado el límite fijado por el banco ¿Cómo? Si tu línea máxima de crédito es de 1000 dólares y consumes 1500 dólares, automáticamente te habrás sobregirado y esto amerita que amortigües inmediatamente dicho excedente.

Acude al banco cuanto antes

Sé sincero y plantea muy bien el escenario. Los representantes o agentes bancarios intentarán fijar un nuevo plan de pago, el cual incluye la ampliación de los plazos para que les devuelvas lo adeudado, o una estrategia convincente para al menos amortiguar el límite excedido, en caso de que sea necesario.

Solicita un aumento del límite

Puedes hacerlo si tiendes a sobregirarte regularmente, pero recuerda que el banco solo procederá a aumentártelo si has sabido saldar esos recargos adicionales de tu crédito con prontitud. De lo contrario, la solicitud no será válida ni procedente.

Dale de baja a la tarjeta

Esto es posible siempre y cuando hayas cancelado toda la deuda, pero es lo más recomendable que puedes hacer, si no estás capacitado para mantener tus pagos a flote de forma puntual y responsable.

Esta acción debes realizarla directamente en la entidad bancaria, la cual tras constatar que todo está al día y que no hay saldos negativos asociados, procederá a finalizar el contrato un día después de haber oficializado el trámite.

Otra opción que tienes a la mano, es la de contratar los servicios de las llamadas “reparadoras de crédito”, que no son más que empresas dedicadas a asesorar a personas como tu que enfrentan retrasos en sus pagos y que por ende lidian con sus consecuencias directas e indirectas.

Algunos de los servicios que pueden ofrecerte son:

  1. Canalización de las llamadas de cobranza
  2. Comunicación o negociación con el banco para encontrarle la solución más realista y oportuna a tu caso.
  3. Asesoría profesional por parte de un ejecutivo de cuentas para ayudarte a conseguir un crédito en el menor tiempo posible.

También puedes complementar su aporte con otros recursos que ya tienes a tu alcance; por ejemplo: haciendo una lista de aquello que estás obligado a comprar, así como creando otro listado con aquellos gastos “innecesarios”.

La idea de esto es que sepas a ciencia cierta cómo gastas tu plata para que puedas tomar los correctivos pertinentes, que te permitan optimizar tus finanzas. Esto evitará que seas contactado en algún momento por el despacho de cobranza de tu banco a causa de tu impuntualidad y morosidad con tus pagos.

¿Ahora ya sabes que pasa si no paga tu tarjeta de crédito? ?

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